¿Quién no ha oído decir que consumir marisco, y especialmente el marisco de concha como mejillones, almejas u ostras, debía evitarse en verano?

La realidad es que comer marisco en verano es igual que hacerlo el resto del año, tanto si hablamos de cualidades gustativas como de seguridad, porque, tengamos en cuenta que, en la actualidad, la mayoría de las ostras se cultivan, y, por tanto, sus ciclos de crecimiento están mucho más controlados y no dependen tanto de la climatología.

Pero bien es cierto que el verano, y específicamente el calor, son los enemigos de los alimentos frescos, y, ¿qué hay más fresco que una ostra?

Por eso, no está de más recordar que las ostras, como el marisco, y alimentos frescos en general, deben manipularse con más cuidado en verano, y sobre todo nunca deben quedar excesivamente expuestas a la temperatura ambiente, lo que provocaría la proliferación de bacterias nocivas.

Por eso, si queremos consumir ostras en verano, debemos tener en cuenta una serie de recomendaciones, que, realmente, nos sirven para todo el año:

  • Debemos asegurarnos de la frescura en origen de las ostras. Las ostras vivas deben pesar y estar completamente cerradas. Al abrirlas, debemos ver claramente una textura húmeda y carnosa, y, sobre todo, no deben desprender ningún olor desagradable.
  • Debemos consumir las ostras recién abiertas. No es aconsejable esperar mucho tiempo desde su apertura hasta su consumo.
  • Podemos alargar un poco el tiempo (pero teniendo en cuenta que hablamos de minutos) si las ubicamos sobre una base de hielo.
  • Si vamos a guardarlas cerradas unas horas en la nevera es aconsejable hacerlo apiladas unas sobre otras y con su parte convexa hacia abajo. Podemos colocar un paño húmedo encima de ellas para mejorar la conservación. Para evitar que se abran durante esas horas, podemos colocar algún objeto que haga de peso.
  • La temperatura ideal a la que deben estar está en torno a los 8-10 grados.

Disfrutar de las ostras en verano es completamente posible, siguiendo unas pocas pautas que nos aseguren su frescura y buen estado.

En La Ostrería disponemos de ostras frescas todos los días, conservadas perfectamente y siempre abiertas al momento, para que puedas disfrutarlas con toda su intensidad y sabor.