Maridaje de ostras

Siempre que recreamos la imagen de una ración de ostras, estas vienen acompañadas invariablemente de una copa de vino, champagne o cava. Y es que, es casi tan importante la calidad de las ostras, como encontrar su acompañamiento perfecto, ese «algo más» que convierte nuestra experiencia en perfecta.

La experiencia de maridar las ostras se sublima cuando encontramos la simbiosis perfecta.

Cuando hablamos de maridaje, tenemos que tener en cuenta una regla básica, y es que nunca se deben anular o camuflar los sabores. Podemos potenciarlos, darles distintos matices, crear contrastes pero nunca perder la esencia del sabor auténtico.

Si queremos crear las mejores combinaciones tendremos que elegir entre jugar con la similitud de sabores, o todo lo contrario, experimentar con los contrastes.

Por eso, cuando hablamos de maridar ostras , las elecciones más adecuadas son champagnes, cavas y vinos blancos. Un aprendizaje basado en décadas de experimentación.

Ostras y champagne

El champagne es probablemente el acompañamiento más clásico, y es que se trata de una combinación que nunca falla.

¿A qué se debe este éxito? Sabemos que el champagne de por sí es una de las bebidas más versátiles a la hora de combinar con todo tipo de alimentos. Su perfecto emparejamiento con las ostras se debe al contraste de sabores entre ambos.

Sabemos que las ostras destacan por su sabor predominantemente salado y su textura carnosa, en contraposición al champagne, fresco y ácido a la vez, lo que, unido a sus burbujas, no solo no invade el sabor de la ostra si no que lo intensifica.

Ostras y cava

Como sucede al combinar con el champagne, en el caso del cava nos podemos beneficiar del contraste de sabores: salado y dulce, ligereza y carnosidad.

En el caso de los cavas, es aconsejable decantarnos por un Cava tipo Brut, afrutado y con un punto de acidez.

Ostras y vino

El vino blanco (y en algunos casos el rosado) es la combinación ideal para degustar unas ostras ya que, por sus características, este no le restará importancia ni matices al sabor de las ostras.

Los vinos frescos y ligeros son ideales para este maridaje, por ejemplo el Albariño, aunque, por supuesto, hay muchas más opciones.

Debemos tener en cuenta que las combinaciones son muy variadas ya que, aunque hablamos de un mismo producto, como las ostras, sabemos que cada variedad tiene sus características organolépticas propias. Por eso, es importante conocer las cualidades de cada variedad de ostras, así como de los caldos con los que podríamos combinarlas para que creen una perfecta simbiosis entre sí.

En La Ostrería, llevamos años probando y experimentando distintos maridajes entre una amplia variedad de ostras y champagne, vinos y cavas.

Por eso, si no estás seguro/a de cuál es la combinación perfecta, déjate aconsejar por nosotros. Estamos seguros de que disfrutarás aún más de la experiencia.