Las ostras son un alimento que se suele comer en crudo, sin duda, es la mejor forma de disfrutar de todos los matices de su sabor y textura. Aún así, podemos encontrar múltiples recetas de ostras que demuestran la versatilidad de las mismas. Hoy os recomendamos distintas formas de cocinar las ostras.

Buñuelos de ostras

Los buñuelos de ostras son un plato riquísimo e ideal para servir en épocas navideñas. Para cocinar nuestros buñuelos de ostras necesitaremos harina, agua, huevos, limón y como no podía ser de otra manera, ostras.

Tras preparar la típica masa de buñuelo, que se compone de harina, sal y huevo; habremos de pasar las ostras por harina, bañarlas en la mezcla para buñuelos que hemos preparado anteriormente, y freírlos en un sartén con aceite caliente hasta que estén bien dorados.

Ostras gratinadas al horno

Las ostras gratinadas son una forma muy típica de disfrutar de este manjar. Para preparar nuestras ostras gratinadas necesitaremos, además de ostras, nata, perejil, aceite, sal, yemas de huevo, mantequilla y zumo de limón.

Una vez que hayamos abierto las otras y extraído el molusco de la concha, deberemos colocar las conchas planas sobre la bandeja del horno. Para preparar la salsa pondremos la mantequilla a fundir. En un bol grande agregaremos el zumo de limón y las yemas y lo pondremos al baño maría. Lo batiremos con la varilla hasta que se monte, y tras esto, añadiremos poco a poco la mantequilla fundida y previamente sazonada sin dejar de batir.

Tras esto, en una sartén, con un poco de aceite, saltearemos el perejil, salpimentaremos e incorporaremos la nata y el caldo de las ostras. Finalmente, colocaremos cada ostra sobre su concha e incorporaremos un poco de la salsa que hemos preparado. Lo gratinaremos en el horno durante tres minutos y ya tendremos listas nuestras ostras gratinadas.

Ostras a la brasa

A pesar de que, como ya hemos dicho, la mejor forma de disfrutar de las ostras es crudas y con limón a gusto del consumidor, existen otras formas divertidas de comerlas. Una de ellas, puede ser a la brasa.

Para preparar nuestras ostras a la brasa abriremos las conchas, retiraremos la ostra y la envolveremos con una lámina de panceta. Las insertaremos en un palillo para hacer las brochetas y reservaremos el líquido.

En una parrilla con las brasas fuertes, las asaremos de forma rápida para que se dore la panceta, y una vez cocinadas, las rociaremos con su propio jugo. Se le puede añadir a gusto una gota de salsa picante. Acompañadas de un poco de pan tostado, una delicia.

Ostras con vinagreta de granada

La receta de ostras con vinagreta de granada es una receta ideal para épocas de calor, ya que es un plato fresco a la par que sabroso. Para preparar este plato, abriremos las ostras y retiramos una de las valvas dejando en la otra la carne.

Filtramos el juego que suelta la ostra con un colador para eliminar trozos o restos de la concha y lo reservamos en la nevera.

A continuación, prepararemos la vinagreta de granada. Picaremos en brounoisse, cuadritos muy pequeños de pimiento verde, piel de mandarina, (sólo la parte naranja, ya que la blanca puede resultar amarga) y cebolleta fresca. Mezclaremos nuestra brounoisse con aceite de oliva, el propio jugo de la ostra, vinagre y sal hasta que adquiera una textura homogénea.

Después, añadiremos los granos de granada con cuidado de no romperlos para que no tiña la vinagreta.  Colocaremos las ostras en un plato sobre una cama de sal gruesa y salsearemos nuestra vinagreta de granada.

Como veis, existen múltiples formas de comer las ostras más allá de la forma tradicional. A pesar de que es sin duda la forma en la que podemos disfrutar más de los distintos matices de la ostra, estos platos nos revelan características nuevas de la ostra al combinarlas con otros alimentos.

¿Cuál es tu forma favorita de comer ostras? ¡Cuéntanoslo!